Como herencia de la cultura judeo-cristiana,
en varios idiomas occidentales se utiliza el gentilicio «sodomita» para
designar a quienes practican diversas clases de aberraciones o parafilias
sexuales, como por ejemplo: sadomasoquismo, necrofilia, vampirismo, etc.
Asimismo se ha utilizado el término para designar la homosexualidad.
Aunque esas definiciones son modernas, en la
Antigüedad tales prácticas tenían otra connotación que podrían estar
relacionadas con la falta de amor al prójimo.

