La energía masculina y femenina se encuentra tanto en el hombre como en
la mujer. El hombre es primordialmente un canal masculino, mientras la mujer lo
es femenino y toda su energía y fisiología son un reflejo de este hecho. Cuando
hablamos por lo tanto de lo masculino y lo femenino, no nos estamos refiriendo
exactamente a hombre y mujer. En la manera en que somos canales preferenciales
de cada tipo de energía, sí podríamos aproximarnos a tal identificación. No
obstante todo lo dicho en este artículo puede aplicarse a ambos, hombre y
mujer. Cuando hablamos de lo que la energía masculina ha hecho del mundo,
deberemos tener en cuenta, que esa energía masculina se ha expresado y se
expresa en la actualidad también, a través de multitud de mujeres, que,
separadas de su esencia femenina, abrazan, interiorizan y expresan lo masculino
en ellas. La historia de esta humanidad es la historia de la dominación de esa
parte masculina y eso, hoy por hoy, está en todos, hombres y mujeres, en el
inconsciente colectivo de la humanidad.

