El Tantra Yoga, una de las más antiguas escuelas del Yoga nos enseña
que el acto sexual es un acto sublime y lleno de poesía, hermosura y
realización espiritual y personal. Lamentablemente la manipulación histórica y
la ignorancia por un lado, la vulgaridad por otro y el tabú o miedo por otra
parte, con falsos conceptos de moralidad equívoca, en Occidente hemos desvirtuado
mucho algo que ahora estamos recuperando: el éxtasis en el amor, la posibilidad
de tener una relación íntima, prolongada, plena, que una fuertemente a la
pareja, no en un simple momento de acto sexual, sino en todo un elaborado
ritual que incluya el disfrute de todos los sentidos: la vista y el tacto, el
olfato y el gusto, el oído y por supuesto la mente y el espíritu.

