El concepto del tao se basa en aceptar que la única constante en el
universo es el cambio y que debemos aceptar este hecho y estar en armonía con
ello. El cambio es el flujo constante del ser al no ser, de lo posible a lo
real, yin a yang, femenino a masculino. El símbolo del tao, llamado taijitu,
está constituido por el yin y el yang confluyendo en un círculo.

